Diario de la crisis del coronavirus – Parte 1

Hola, aquí estoy de nuevo con una entrada del coronavirus, la anterior podría considerarse como un prólogo de lo que voy a contar hoy. He llamado a esta entrada «parte 1» pero no sé ni si habrá una «parte 2».

Vivimos tiempos inciertos, todo avanza a una velocidad vertiginosa. Nunca nos hemos enfrentado a una situación así, ni siquiera pensábamos que esto pudiera suceder puesto que parece sacado de una película de ciencia ficción.

Tengo que decir que aunque había visto muchas imágenes por televisión, no había llegado a comprender el coronavirus hasta hace poco ya que la «leve» cifra de mortalidad contrastaba fuertemente con las imágenes de desinfección masiva de ciudades y calles.

Ahora lo entiendo todo, no luchamos contra el virus, luchamos contra el colapso sanitario que provoca su fácil contagio. De hecho, hace unos minutos iba a contar que en mi localidad no existe riesgo alguno y de repente ya ha salido el primer caso de coronavirus.

A nivel personal, me encuentro en situación de teletrabajo por lo que aunque se respire normalidad absoluta en la calle, mi mundo ha cambiado, los días transcurren de otra manera.

Económicamente, la bolsa ha sido una vorágine subidas y bajadas del 10% diario… para qué mentir, más bajadas que subidas, mi cartera está en rojo, pero qué le vamos a hacer, toca esperar. No voy a vender a menos que necesite el dinero, lo que sí voy a hacer es redistribuir mi cartera para dar más peso a la bolsa, en estos momentos toca arriesgar ya que puede que sea el momento más importante de mi vida como inversor.

Lo que pienso como ciudadano… Siempre he sido un defensor del bien común, hay que ir todos a una, seamos del color que seamos políticamente hablando. Hay que ir con todo, o como se dice en el poker, hacer un all-in. Si por hacer un parón de dos o tres semanas salimos de esta rápidamente, vale la pena, ¿no crees?

Todo irá bien.