Finanzas en pareja

¡Qué bonito es el amor! Mariposas en el estómago, te enamoras, le quieres ver a todas horas, te quieres hacer un tatuaje con su nombre, todo va como un engranaje. Os casáis, os vais a vivir juntos y de pronto surge la duda: ¿Qué hacemos con las finanzas? ¿Cuál es la mejor opción? ¿Una cuenta común para los dos? ¿O cuentas separadas?

Índice

Opción 1 – Cuenta común
Opción 2 – Cuentas separadas
Conclusión

Opción 1 – Cuenta común

A priori todo es muy bonito con esta opción, pero personalmente me parece una manera muy poco apropiada de manejar la economía doméstica. A continuación, te cuento, con una breve historia, por qué no deberías elegir este método.

Esta historia está inspirada en hechos reales.

Primera etapa – Paloma San Basilio

Al empezar una relación, todo es idílico como la siguiente canción, pensáis que el amor durará para siempre. Lo pasáis genial juntos, os vais de alquiler y creáis una cuenta común donde domiciliáis ambas nóminas, sois inseparables.

Juntos, café para dos, fumando un cigarrillo a medias.
Juntos, cualquier situación, de broma entre las cosas serias.
El mundo entre dos, diciendo a los problemas adiós.

Paloma San Basilio (Juntos)

Se acerca la Navidad y con ella surge el primer problema, pues ambos podéis consultar los gastos en la página web del banco y ver cuanto os gastáis en vuestros respectivos regalos. Prometéis no hacerlo.

Pasa un mes y entras a la web del banco para mirar si te han cobrado del recibo de la luz. Accidentalmente ves cuanto se gastó tu pareja en tu regalo. Vaya, tú gastaste mucho menos en el suyo, pero tienes la suerte de que le gustó mucho, acertaste.

Pasan los meses y de repente un día discutís porque no has bajado la tapa del inodoro. Era una discusión absurda pero acaba echándote en cara que te gastaste muy poco en su regalo de Navidad. ¿No habíamos quedado en no mirarlo?

Segunda etapa – Massiel

Pasan los años, tenéis hijos, empiezas a pensar en la jubilación y quieres invertir. Se lo comentas a tu pareja que no está por la labor, no lo aprueba, así que no puedes hacerlo. Para más colmo, se acaba de comprar un teléfono de gama alta valorado en 800€, con dinero de la cuenta común, pues todo está allí junto. Se excusa diciendo: «Cari, estaba a buen precio y la oferta sólo era por unas horas».

No te hace ninguna gracia, todo lo tenéis a medias. Sí, se ha gastado su dinero pero también el tuyo pues no tenéis nada más que la dichosa cuenta común, en la que por cierto, hay más dinero tuyo que suyo porque tú ganas más. Ha tomado una decisión sin consultarte y tú en cambio no puedes invertir porque tu pareja no quiere.

La tensión aumenta conforme pasan los años, habéis cambiado, os empezáis a cansar el uno del otro y las discusiones se vuelven más frecuentes.

Y de pronto el amor, es la luz de una llama,
que se empieza a apagar… y se va… y se apaga,
es la isla pequeña perdida en la niebla,
una gota, un no sé, una mancha, una mueca.

Massiel (El Amor)

Tercera etapa – Ella Baila Sola

Queréis romper la relación, la cosa no da más de sí, no os soportáis. Tenéis unos ahorros serios en la cuenta común, tu pareja gana unos 1.500€ y tú estás cerca de los 3.000€. Discutís de nuevo, y el cuento de hadas toca a su fin.

Si nada es tuyo, nada es mío
¿Cómo repartimos los amigos?
¿Cómo repartimos los recuerdos de este amor?

Ella Baila Sola (Cómo repartimos los amigos)

Tú has contribuido mucho más a la cuenta común y quieres tu parte, pero están los hijos de por medio. ¿Qué hacemos? Al final uno decide quedarse con los hijos y renuncia a todo el dinero mientras que el otro acepta el dinero. Creéis que ambos salís ganado, pero en realidad, los dos habéis perdido.

Opción 2 – Cuentas separadas

Esta es la estrategia que utilizamos en casa. No adolece de los problemas que tiene la anterior. Cada uno es dueño de su dinero. Puedes comprarte libremente el último teléfono móvil o invertir sin permiso de nadie.

Cada uno tiene su cuenta bancaria con su nómina domiciliada, la clave es tener una cuenta común adicional donde cada mes aportamos una cantidad.

Esta cantidad nos da para vivir el mes completo y se pagan todos los servicios y gastos necesarios, luz, gas, internet, etc. Se puede ir a medias o si los salarios están descompensados, se puede ir del estilo 60% / 40%.

Si hubiera gastos extraordinarios o imprevistos, se aporta un extra ese mes. El funcionamiento es similar a una comunidad de vecinos.

Si la situación económica de alguno de los dos cambia algún día, se pueden renegociar los porcentajes, y si se quiere llevar al extremo, se puede hacer un acuerdo de relación a lo Sheldon Cooper y Amy Farrah Fowler.

Conclusión

Tanto en el caso de cuenta común como separada, estoy asumiendo que ambos componentes de la pareja tienen ingresos. En este supuesto, opino que las cuentas separadas ganan por goleada. Ser responsable de tu dinero te da libertad, y te hace espabilar al mismo tiempo que te ahorra quebraderos de cabeza en caso de ruptura.

El caso se vuelve más peliagudo si uno de los dos no trabaja de forma habitual y se queda al cuidado de los hijos.

En este caso, creo que lo más apropiado sería una cuenta común ya que sólo habrá una nómina domiciliada. Siempre está la opción de pasar una cantidad fija al componente de la pareja que no tiene ingresos (como si fuera una pensión), pero por otra parte, también suena raro.

Realmente, que cada uno, que se organice como quiera, yo ya te he dado mi punto de vista. ¿Y tú? ¿Cómo organizas tus finanzas en pareja?

6 comentarios sobre “Finanzas en pareja

  1. Ojo con «Siempre está la opción de pasar una cantidad fija al componente de la pareja que no tiene ingresos (como si fuera una pensión), pero por otra parte, también suena raro.» Luego vienen los lloros y las criticas a los inspectores de hacienda.
    Un saludo

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  2. Muy acertado el articulo. Nosotros usamos una cuenta conjunta tal como explicas y ningún problema.
    El problema que tengo es a la hora de gestionar las inversiones. Por ejemplo, tenemos una cuenta conjunta en Finizens, pero a mi me gustaría invertir mas dinero. Y esto me lleva a la duda de si es mejor invertir juntos o separados, o crearme yo una cuenta independiente adicional…

    Que os parece?

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